Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Algunas tardes he vuelto por ahí,
el callejón parece una fotografía antigua
con ligeros retoques:
un auto abandonado,
el retoño inútil de una palmera que jamás verá playa
nuevos vecinos
gente diferente a la que conocimos
Muchas cosas han cambiado
menos la sensación angustiosa de acercarme hasta tu puerta
como si fuera a llamar de nuevo
como si aún esperaras.
En el vitral de tu balcón preferido
todavía destellan los reflejos
Es todo lo que queda.
Eso, y quizá los ecos,
las voces escondidas en los muros
buscando o aguardando
eso mismos oídos.
La calle es silenciosa
como lo ha sido siempre
ideal para algún nido
que perdurara siempre.
Hoy que todo está muerto
alguna tarde, suelo,
acudir a las ruinas
buscando a los fantasmas
que habitan en mi mente.
el callejón parece una fotografía antigua
con ligeros retoques:
un auto abandonado,
el retoño inútil de una palmera que jamás verá playa
nuevos vecinos
gente diferente a la que conocimos
Muchas cosas han cambiado
menos la sensación angustiosa de acercarme hasta tu puerta
como si fuera a llamar de nuevo
como si aún esperaras.
En el vitral de tu balcón preferido
todavía destellan los reflejos
Es todo lo que queda.
Eso, y quizá los ecos,
las voces escondidas en los muros
buscando o aguardando
eso mismos oídos.
La calle es silenciosa
como lo ha sido siempre
ideal para algún nido
que perdurara siempre.
Hoy que todo está muerto
alguna tarde, suelo,
acudir a las ruinas
buscando a los fantasmas
que habitan en mi mente.
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