Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
ALGUNAS VETAS DE AMOR MALSANO
Alfabetos hacen el instante.
Nada es peor que esta acera
engarzando los temores;
también esta labia que arrastra las palabras,
el peregrino circulo que va cerrándose
no dejando más espacio que el abismo inmenso, más necedad
que su exactitud de flecha blandengue.
Gestos, comisuras, algunas siluetas,
todo hace su signo despectivo,
unta su grasa de frágil derrota, de rastros
que hacen del hambre la más pesada cuerda
donde al final un nudo comprime las verdades,
viejos símbolos
con que perseguir la huidiza nostalgia.
Es la razón última de vivir
bajo las delgadas vetas
de un amor malsano.
Alfabetos hacen el instante.
Nada es peor que esta acera
engarzando los temores;
también esta labia que arrastra las palabras,
el peregrino circulo que va cerrándose
no dejando más espacio que el abismo inmenso, más necedad
que su exactitud de flecha blandengue.
Gestos, comisuras, algunas siluetas,
todo hace su signo despectivo,
unta su grasa de frágil derrota, de rastros
que hacen del hambre la más pesada cuerda
donde al final un nudo comprime las verdades,
viejos símbolos
con que perseguir la huidiza nostalgia.
Es la razón última de vivir
bajo las delgadas vetas
de un amor malsano.
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