Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
ALGUNOS DÍAS
Hay días en que cuando me levanto creo que es un nido lo que abandono, ejercito mis alas desde el acantilado que me propone la mañana y me lanzo a descubrir el mundo desde otra perspectiva.
En esos momentos creo que mis plumas tienen la fuerza de lo sutil, que son capaces de desafiar todas las corrientes y de confundirse con ellas mismas. Planeo los perfiles de la tierra y de lo humano y me dejo llevar por el calor que asciende a remolinos hasta los confines de lo conocido. Soy sin ser y ya ni consto; me materializo en todo lo existente y dejo atrás las raíces que atenazaban mis garras a la tierra. Cuando amanece, esos días, no quiero haciendas ni posesiones porque sé que mi máximo dominio está en el aire.
Hay días en que cuando me levanto el mundo me pertenece.
Hay días en que cuando me levanto creo que es un nido lo que abandono, ejercito mis alas desde el acantilado que me propone la mañana y me lanzo a descubrir el mundo desde otra perspectiva.
En esos momentos creo que mis plumas tienen la fuerza de lo sutil, que son capaces de desafiar todas las corrientes y de confundirse con ellas mismas. Planeo los perfiles de la tierra y de lo humano y me dejo llevar por el calor que asciende a remolinos hasta los confines de lo conocido. Soy sin ser y ya ni consto; me materializo en todo lo existente y dejo atrás las raíces que atenazaban mis garras a la tierra. Cuando amanece, esos días, no quiero haciendas ni posesiones porque sé que mi máximo dominio está en el aire.
Hay días en que cuando me levanto el mundo me pertenece.
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:: de lunes nublado y con brisa otoñal, voy a soplarle a las nubes a ver si llegan hasta aquellos parajes
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