Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
11
Conocimos el horror del espejo
y el vahído de lo insustancial
que plaga nuestra carne.
12
Los sollozos de la luna
enhebran velos
que arropan la locura
de ciegos insomnes.
13
Las sombras se diluyen
en senderos embriagados
de ficciones suicidas.
14
El sol maldice
la quietud de nuestra carne
tarasca con odio
la moldura de nuestra sombra.
15
La ultima estrella cae.
El cielo huérfano
es una fosa inagotable.
La luna ríe
meciendo la locura.
16
Miro el verdor de tus ojos,
reverberante de fierezas
húmedas de ansiedades.
17
Se derrumba la dureza
del tiempo senil
entre mis manos,
bajo mis pies,
dejándome en la pupila
despiadada el infinito.
18
Tu boca
es un dolor ciego
a toda tibieza
desposada con una nieve
antigua y amarga.
19
En mis huesos resuenan
los pasos de los fantasmas
heredados de los muros
tatuados con mi sangre.
20
Hoy he muerto.
Heredo mis despojos a la burla
del mundo petrificado
en su estolidez suicida.
Conocimos el horror del espejo
y el vahído de lo insustancial
que plaga nuestra carne.
12
Los sollozos de la luna
enhebran velos
que arropan la locura
de ciegos insomnes.
13
Las sombras se diluyen
en senderos embriagados
de ficciones suicidas.
14
El sol maldice
la quietud de nuestra carne
tarasca con odio
la moldura de nuestra sombra.
15
La ultima estrella cae.
El cielo huérfano
es una fosa inagotable.
La luna ríe
meciendo la locura.
16
Miro el verdor de tus ojos,
reverberante de fierezas
húmedas de ansiedades.
17
Se derrumba la dureza
del tiempo senil
entre mis manos,
bajo mis pies,
dejándome en la pupila
despiadada el infinito.
18
Tu boca
es un dolor ciego
a toda tibieza
desposada con una nieve
antigua y amarga.
19
En mis huesos resuenan
los pasos de los fantasmas
heredados de los muros
tatuados con mi sangre.
20
Hoy he muerto.
Heredo mis despojos a la burla
del mundo petrificado
en su estolidez suicida.