Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Alí va hablá
Para el que escribe letras es la tinta
como el oro encontrado en una cueva,
que al mirar, por su luz, no tiene pinta...
de ser piedra que aguante cuando llueva.
Una letra no es clara ni sucinta
en mano que dibuja el parapeto,
si tiene en el carácter la distinta
señal de obedecer al alfabeto.
Yo no escribo lo que sapo,
ni lo sapo cuando escribo,
porque rana solo es trapo
en el agua que recibo.
Pero sé del texto tonto,
tanto sé del tonto libro,
que lo edito y no lo monto
y es el cuento todo un lío.
Me encontré con unas hojas
e imagino las recetas:
unas negras, otras rojas,
no eran hojas, eran letras.
Al salir de aquel silencio
toda letra se mostró
en garganta que está seca...
Una lengua se ahogó
al cerrar la biblioteca.
Para el que escribe letras es la tinta
como el oro encontrado en una cueva,
que al mirar, por su luz, no tiene pinta...
de ser piedra que aguante cuando llueva.
Una letra no es clara ni sucinta
en mano que dibuja el parapeto,
si tiene en el carácter la distinta
señal de obedecer al alfabeto.
Yo no escribo lo que sapo,
ni lo sapo cuando escribo,
porque rana solo es trapo
en el agua que recibo.
Pero sé del texto tonto,
tanto sé del tonto libro,
que lo edito y no lo monto
y es el cuento todo un lío.
Me encontré con unas hojas
e imagino las recetas:
unas negras, otras rojas,
no eran hojas, eran letras.
Al salir de aquel silencio
toda letra se mostró
en garganta que está seca...
Una lengua se ahogó
al cerrar la biblioteca.