Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
La garganta que te dijo se marchitó en la lanza
que atravesó el sol de Florida huido a febrero
con sus palmeras doradas en una aceituna,
pero los peces retoñaron del piso encharcado.
El follaje de párpados donde sembraste retinas
disolvió en los aires de muelle de Puerto Vallarta
el velamen de mi mirada que te buscó el escote
para mecer tus lunares en el collar del poniente.
Tu voz destrozada contra el malecón de cirros
recibe de mi frente la herida del rayo
y la plenipotencia de sangrar ardiendo
y arder sangrando cuando a las once se acaba el trago.
El trago que libaste con tu lengua en mi boca
me revuelve la sed en ebullición de manos
mientras tu cuerpo arrebata sus límites a la noche
para darme a la selva y perderme en tu nombre.
que atravesó el sol de Florida huido a febrero
con sus palmeras doradas en una aceituna,
pero los peces retoñaron del piso encharcado.
El follaje de párpados donde sembraste retinas
disolvió en los aires de muelle de Puerto Vallarta
el velamen de mi mirada que te buscó el escote
para mecer tus lunares en el collar del poniente.
Tu voz destrozada contra el malecón de cirros
recibe de mi frente la herida del rayo
y la plenipotencia de sangrar ardiendo
y arder sangrando cuando a las once se acaba el trago.
El trago que libaste con tu lengua en mi boca
me revuelve la sed en ebullición de manos
mientras tu cuerpo arrebata sus límites a la noche
para darme a la selva y perderme en tu nombre.
20 de febrero de 2021
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