Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Sin mucho conocer,
cualquier cosa comentaba,
de ciudad en ciudad saltaba,
y con fuerza pretender.
Yo los miro sin chistar,
que tanto tiene que aludir,
tal patético no se ve.
Alimentando sus sueños y señalando con vapor estaba.
En el turco con su sudor,
cegado de si mismo,
bañado en fétido olor,
y lleno de cinismo.
Como nítida identificación,
una cadena de oro rabioso,
su burdo perfume espantoso,
y comentando con fijación.
cualquier cosa comentaba,
de ciudad en ciudad saltaba,
y con fuerza pretender.
Yo los miro sin chistar,
que tanto tiene que aludir,
tal patético no se ve.
Alimentando sus sueños y señalando con vapor estaba.
En el turco con su sudor,
cegado de si mismo,
bañado en fétido olor,
y lleno de cinismo.
Como nítida identificación,
una cadena de oro rabioso,
su burdo perfume espantoso,
y comentando con fijación.
Última edición: