Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Yo escalaba tus piernas sin oxigeno,
tú escondías una cajita de besos en tu ombligo,
quería alcanzar tu nido y que fuera el mío,
una mirada complice me sirvió de atajo,
llegué a las proximidades de mi anhelo,
tu sonrisa era ya como dos o tres océanos,
bebí nectar de estrellas y sangre con tu nombre,
tú bailabas la música de mis labios,
en un instante único, en un relámpago,
fuiste mía, mi alimento cósmico,
luego, cuando me abrazaste, sentí tu amor en mis poros,
más tarde te dormiste y yo no podía dejar de mirarte.
tú escondías una cajita de besos en tu ombligo,
quería alcanzar tu nido y que fuera el mío,
una mirada complice me sirvió de atajo,
llegué a las proximidades de mi anhelo,
tu sonrisa era ya como dos o tres océanos,
bebí nectar de estrellas y sangre con tu nombre,
tú bailabas la música de mis labios,
en un instante único, en un relámpago,
fuiste mía, mi alimento cósmico,
luego, cuando me abrazaste, sentí tu amor en mis poros,
más tarde te dormiste y yo no podía dejar de mirarte.