Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aliviar la sed de venganza de las piedras que cayeron
como copos de nieve desde lo alto de las cornisas,
o de un desfiladero que perdió voces en el fondo
y desea irremediablemente recuperar su grito
y fracturar huesos y quebrantar ramas
y desgajar sonrisas con afanes de vuelo.
Aliviar el diente provocativo de la serpiente
que muerde sin esperanzas de encontrar un cuello.
La piedra, ama a la lágrima desde la arena última
y tiene sed de venganza
por recuperar el beso.