Cafla
Poeta recién llegado
Ya no te siento mío, sólo a veces
cuando recuerdo que aún me amas.
Esta historia es demasiada triste,
me deprime en tan sólo pensarla, analizarla,
buscarle soluciones o alternativas,
pero estas últimas son tan dolorosas, sólo hacia mí...
Nosotros los protagonistas aún no aceptamos nada
ni que la historia se acabó sin segunda parte,
ya sabes que no volveremos, te enteraste que no volveré.
Te dije casi todo lo que pude, el nudo se desató lentamente,
en una agradable conformismo, no así el desconsuelo.
Porque te quiero limpio, completamente mío,
siendo tan imposible e inalcanzable.
Así que dijimos y sentimos lo mismo de siempre,
se ausentaron los besos apasionados y enamorados,
no así los abrazos intensos y tristones.
Mis manos eran tuyas como si nada,
como antes, en una madrugada cualquiera,
de esas millones que tuvimos, y besos de despedida
Todo eso me diste en unas horas y
te agradezco por haberme dejado gritarte
para al menos quitarme la furia,
sólo falta el abatimiento, tu olvido y la aceptación,
pero al menos van uno de cuatro.
Es tan injusto esto porque sé que no eres para mí,
pero no consigo aferrarme a eso para sepultarte,
no alcanzo a darme tal conforte para seguir adelante,
sin tener que pensar en ti por cada paso que tomo,
cada mañana aletargada o desvelada noche,
en fin me trasladé para ser una llorosa empedernida
por cuanta melodía melancólica venía y creo que ya es rutina,
dedicarte un poco de tiempo para entristecer
Todavía te quiero, pero no te quiero conmigo,
aún te amo, pero no amo ninguna decisión presente ni pasada tuya,
proseguiré esperando para que esto degrade conscientemente,
porque en mi inconsciencia siempre estarás tú y
todos los años que me diste.
cuando recuerdo que aún me amas.
Esta historia es demasiada triste,
me deprime en tan sólo pensarla, analizarla,
buscarle soluciones o alternativas,
pero estas últimas son tan dolorosas, sólo hacia mí...
Nosotros los protagonistas aún no aceptamos nada
ni que la historia se acabó sin segunda parte,
ya sabes que no volveremos, te enteraste que no volveré.
Te dije casi todo lo que pude, el nudo se desató lentamente,
en una agradable conformismo, no así el desconsuelo.
Porque te quiero limpio, completamente mío,
siendo tan imposible e inalcanzable.
Así que dijimos y sentimos lo mismo de siempre,
se ausentaron los besos apasionados y enamorados,
no así los abrazos intensos y tristones.
Mis manos eran tuyas como si nada,
como antes, en una madrugada cualquiera,
de esas millones que tuvimos, y besos de despedida
Todo eso me diste en unas horas y
te agradezco por haberme dejado gritarte
para al menos quitarme la furia,
sólo falta el abatimiento, tu olvido y la aceptación,
pero al menos van uno de cuatro.
Es tan injusto esto porque sé que no eres para mí,
pero no consigo aferrarme a eso para sepultarte,
no alcanzo a darme tal conforte para seguir adelante,
sin tener que pensar en ti por cada paso que tomo,
cada mañana aletargada o desvelada noche,
en fin me trasladé para ser una llorosa empedernida
por cuanta melodía melancólica venía y creo que ya es rutina,
dedicarte un poco de tiempo para entristecer
Todavía te quiero, pero no te quiero conmigo,
aún te amo, pero no amo ninguna decisión presente ni pasada tuya,
proseguiré esperando para que esto degrade conscientemente,
porque en mi inconsciencia siempre estarás tú y
todos los años que me diste.