Hace frío,
tú no estás,
tú te has ido
Dios te aguarda
y yo quiero ser Dios
Hace frío
y las hojas se dejan dominar por el silencio,
y las nubes llaman a mis ojos a su amplitud
Ya no estás aquí
Te fuiste y de ti solo quedaron las notas en las cartas, las palabras y los cuadros que hacía de tu rostro a escondidas en la sombra, sólo se quedan las cuerdas en la cama y el deseo de que vuelvas
Seguro ya que estás contenta de ser ángel, y que piensas como yo en cuando delatabas que querías ser uno y ser criatura perfecta con lo farragoso de tus alas y la semejanza que quedaba de ellas entre tus cabellos
Ahora la soledad me marca rutas y en el silencio se quedan postradas mis lágrimas; el camino es feble y fatuo
Éramos cuando fuimos nosotros granos de arena en la acera tibia factores mutuos; y sin que lo sepa de pronto has sido soltada hacia los cielos y me quedo con tus letras y tus risas en la almohada, que de la habitación es su eco
Hace frío,
y ese frío me devuelve a tus labios y tus brisas,
lo Fausto de tu ser
Hace frío y él me conversa de la parte que quedó incompleta, de las noches de café en que como lenta infusión se confundían el amor propio con el amor al otro, y el imperante egoísmo de estar juntos
Déjame tu voz en las paredes que,
mi genio, es mi último deseo
Déjame quererte y quédate conmigo
O sé feliz y sigue yéndote que te seguiré viendo
Te vas y me dejas con tu risa, tu voz, el frío y mi soslayo
me dejas y en la brisa todavía respiro tu recuerdo que desde el rincón me llama, amasia de mi mente
Te vas mi criatura perfecta,
Dios te aguarda
Dios te aguarda
tú no estás,
tú te has ido
Dios te aguarda
y yo quiero ser Dios
Hace frío
y las hojas se dejan dominar por el silencio,
y las nubes llaman a mis ojos a su amplitud
Ya no estás aquí
Te fuiste y de ti solo quedaron las notas en las cartas, las palabras y los cuadros que hacía de tu rostro a escondidas en la sombra, sólo se quedan las cuerdas en la cama y el deseo de que vuelvas
Seguro ya que estás contenta de ser ángel, y que piensas como yo en cuando delatabas que querías ser uno y ser criatura perfecta con lo farragoso de tus alas y la semejanza que quedaba de ellas entre tus cabellos
Ahora la soledad me marca rutas y en el silencio se quedan postradas mis lágrimas; el camino es feble y fatuo
Éramos cuando fuimos nosotros granos de arena en la acera tibia factores mutuos; y sin que lo sepa de pronto has sido soltada hacia los cielos y me quedo con tus letras y tus risas en la almohada, que de la habitación es su eco
Hace frío,
y ese frío me devuelve a tus labios y tus brisas,
lo Fausto de tu ser
Hace frío y él me conversa de la parte que quedó incompleta, de las noches de café en que como lenta infusión se confundían el amor propio con el amor al otro, y el imperante egoísmo de estar juntos
Déjame tu voz en las paredes que,
mi genio, es mi último deseo
Déjame quererte y quédate conmigo
O sé feliz y sigue yéndote que te seguiré viendo
Te vas y me dejas con tu risa, tu voz, el frío y mi soslayo
me dejas y en la brisa todavía respiro tu recuerdo que desde el rincón me llama, amasia de mi mente
Te vas mi criatura perfecta,
Dios te aguarda
Dios te aguarda