Nommo
Poeta veterano en el portal
Alardeas.
Prepotente.
Muy sutil es tu actitud entre la gente.
Condesciendo. Me hacen gracia tu genio y tu figura.
Te arranco una costilla y te duermo. Para que sueñes con los angelitos, un rato.
Luego, formo a Eva. Ella es breve y se eleva.
Lleva un Rosario.
Una vez despierto, Adán, vacilas. Te desperezas.
Te ofrezco una jarra de cerveza.
Debes averiguar si estás diseñado para algunas proezas, o si son maña y fuerza,
tus costumbres ancestrales, en estos barros y estos lodos terrenales,
para las composiciones musicales y poéticas.
Eva está escribiendo.
Ya, en el jardín del Edén, pretendo concebir una estructura jerárquica.
Ahora, sí, una pirámide egipcia que oculte un gran secreto.
Esa Gracia que inspira a los masones.
Esa impronta divina del buen cristiano.
El tesón islámico o la ciencia judía...
La majestuosa India y el vuelo del azteca o del inca, o el maya.
Pero me escondo... Porque soy afrodisíaco.
Tiemblo, ante las nubes tormentosas.
El ruido ensordecedor de los rayos, truenos y relámpagos, me ubica nuevamente, en mi planeta
de origen; donde sólo fui un buen genetista.
Nada más que un investigador lunático.
Un estratega y ajedrecista.
Y ensamblador de vida. Un...
" Ya está lista la cena, Nommo. "
¡ Oh !
Desconecto mi mente.
¡ Hasta luego, alma Anunnaki !
Prepotente.
Muy sutil es tu actitud entre la gente.
Condesciendo. Me hacen gracia tu genio y tu figura.
Te arranco una costilla y te duermo. Para que sueñes con los angelitos, un rato.
Luego, formo a Eva. Ella es breve y se eleva.
Lleva un Rosario.
Una vez despierto, Adán, vacilas. Te desperezas.
Te ofrezco una jarra de cerveza.
Debes averiguar si estás diseñado para algunas proezas, o si son maña y fuerza,
tus costumbres ancestrales, en estos barros y estos lodos terrenales,
para las composiciones musicales y poéticas.
Eva está escribiendo.
Ya, en el jardín del Edén, pretendo concebir una estructura jerárquica.
Ahora, sí, una pirámide egipcia que oculte un gran secreto.
Esa Gracia que inspira a los masones.
Esa impronta divina del buen cristiano.
El tesón islámico o la ciencia judía...
La majestuosa India y el vuelo del azteca o del inca, o el maya.
Pero me escondo... Porque soy afrodisíaco.
Tiemblo, ante las nubes tormentosas.
El ruido ensordecedor de los rayos, truenos y relámpagos, me ubica nuevamente, en mi planeta
de origen; donde sólo fui un buen genetista.
Nada más que un investigador lunático.
Un estratega y ajedrecista.
Y ensamblador de vida. Un...
" Ya está lista la cena, Nommo. "
¡ Oh !
Desconecto mi mente.
¡ Hasta luego, alma Anunnaki !