duf9991
Poeta adicto al portal
La sangre fluye por mis venas,
el agua cae del cielo,
moja las calles,
escurre las aceras.
El sol sigue brillando,
calienta mi áspera piel,
evapora la caliente agua.
El viento sigue soplando,
mueve mi cabellos
mueve las olas,
fluye por la tierra.
Todo transcurre normalmente
mas mi alma no es la misma,
enmohecióse con la tristeza de mi vida,
ensucióse con sus lágrimas.
Todo transcurre normalmente,
mas en mi corazón ya no anhelo
la esperanza de volverte a ver,
y late sin razón,
late por costumbre.
¡Oh! Si existiera un botón,
para mitigar este dolor,
si existiese una salida
de este enredijo interminable
de esta tela de araña.
¡Oh! Si encontrara la luz
para iluminar las puertas de mi alma
para guiarme por la senda correcta,
para al menos distraerme con su brillantez,
y proclamarme que todo está bien.
¡Oh! Si tan solo pudiera apagar
mi corazón por siempre
para que mi alma descanse,
para que mis ojos dejen de llorar,
y se sequen por siempre.
Si tan solo tuviese una mano,
una ayuda,
una guía,
una esperanza,
algo que me haga salir
de esta cueva sin fin,
de esta eterna oscuridad,
sin frío ni calor,
ni viento ni sol,
ni luz ni nada.
Si pudiese albergar en mi alma
el deseo de vivir,
si pudiese plasmar en mi boca
la sonrisa más sincera
si pudiese conservar en mi corazón,
la esperanza
la luz, la vida.
¡Pero no! Sería engañar
a mi pobre alma débil
que es tan solo un triste pajarillo sin sus alas.
¡Pero no! No engaño
a mi corazón
ni lloro de falsas esperanzas
pues entre más me levante
más fuerte caigo.
Sí, la sangre fluye por mis venas,
pero en mi alma ya no existe
el deseo de vivir
.el agua cae del cielo,
moja las calles,
escurre las aceras.
El sol sigue brillando,
calienta mi áspera piel,
evapora la caliente agua.
El viento sigue soplando,
mueve mi cabellos
mueve las olas,
fluye por la tierra.
Todo transcurre normalmente
mas mi alma no es la misma,
enmohecióse con la tristeza de mi vida,
ensucióse con sus lágrimas.
Todo transcurre normalmente,
mas en mi corazón ya no anhelo
la esperanza de volverte a ver,
y late sin razón,
late por costumbre.
¡Oh! Si existiera un botón,
para mitigar este dolor,
si existiese una salida
de este enredijo interminable
de esta tela de araña.
¡Oh! Si encontrara la luz
para iluminar las puertas de mi alma
para guiarme por la senda correcta,
para al menos distraerme con su brillantez,
y proclamarme que todo está bien.
¡Oh! Si tan solo pudiera apagar
mi corazón por siempre
para que mi alma descanse,
para que mis ojos dejen de llorar,
y se sequen por siempre.
Si tan solo tuviese una mano,
una ayuda,
una guía,
una esperanza,
algo que me haga salir
de esta cueva sin fin,
de esta eterna oscuridad,
sin frío ni calor,
ni viento ni sol,
ni luz ni nada.
Si pudiese albergar en mi alma
el deseo de vivir,
si pudiese plasmar en mi boca
la sonrisa más sincera
si pudiese conservar en mi corazón,
la esperanza
la luz, la vida.
¡Pero no! Sería engañar
a mi pobre alma débil
que es tan solo un triste pajarillo sin sus alas.
¡Pero no! No engaño
a mi corazón
ni lloro de falsas esperanzas
pues entre más me levante
más fuerte caigo.
Sí, la sangre fluye por mis venas,
pero en mi alma ya no existe
el deseo de vivir