Kin mejia ospina
Poeta adicto al portal
Alma de mujer .
Que se acueste conmigo le he pedido,
y se mostró indignada la damita,
--solo quiero que hagamos una cita,
no me importa que tenga su marido.
Me miró con mirar enfurecido,
--¿con alguien como usted? ni Dios permita
y eran sus ojos pura dinamita,
--por quien me toma, ¿quién se habrá creído?
La noche está poblada de visiones,
tan reales que siento tentaciones,
de pedirlo otra vez, a ver si quiere.
Alguien llega, en su cara los rubores,
y era su voz un mundo de temores,
- “ojalá mi marido no se entere”.
Kin Mejia Ospina.
Que se acueste conmigo le he pedido,
y se mostró indignada la damita,
--solo quiero que hagamos una cita,
no me importa que tenga su marido.
Me miró con mirar enfurecido,
--¿con alguien como usted? ni Dios permita
y eran sus ojos pura dinamita,
--por quien me toma, ¿quién se habrá creído?
La noche está poblada de visiones,
tan reales que siento tentaciones,
de pedirlo otra vez, a ver si quiere.
Alguien llega, en su cara los rubores,
y era su voz un mundo de temores,
- “ojalá mi marido no se entere”.
Kin Mejia Ospina.