La Nueva Tierra de Genji
Poeta recién llegado
Dicen que cansada de vivir,
-aún estando ya muerta-,
decidió morir de nuevo una estatua.
decidió morir de nuevo una estatua.
Aquella que atenta,
expectante, vigilante...
con orgullosa impostura
y fingida importancia
siempre nos miraba.
expectante, vigilante...
con orgullosa impostura
y fingida importancia
siempre nos miraba.
Aquella que ignorada,
indigna y expuesta,
transparente a ojos rotos
de cientos y miles de almas
que nunca repararon en ella
mientras días tras día la rodeaban.
indigna y expuesta,
transparente a ojos rotos
de cientos y miles de almas
que nunca repararon en ella
mientras días tras día la rodeaban.
Aquella olvidada,
lección de un maldito examen
que tras negras noches de largo café
tal cual pétalo de flor
al enfurecido viento por fin fuera fijada.
lección de un maldito examen
que tras negras noches de largo café
tal cual pétalo de flor
al enfurecido viento por fin fuera fijada.
Tan solo una mirada...
Tan poco quería.
Tan solo una sonrisa cómplice
Tan solo un saludo efímero
Una pequeña atención bastaba...
Tan poco quería.
Tan solo una sonrisa cómplice
Tan solo un saludo efímero
Una pequeña atención bastaba...
Desamparada, desesperada,
un día triste decidió la estatua
romper siglos de encorsetada estampa
y aprendiendo a alzar sus manos imploró,
imploró que la derribaran...
un día triste decidió la estatua
romper siglos de encorsetada estampa
y aprendiendo a alzar sus manos imploró,
imploró que la derribaran...
Y de sus inertes ojos grises
a la par que sus talladas manos clamaban
gruesas lágrimas de cal viva manaban.
Mientras imploraba,
mientras imploraba...
a la par que sus talladas manos clamaban
gruesas lágrimas de cal viva manaban.
Mientras imploraba,
mientras imploraba...