Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
La carne y el alma despojada,
vengo a buscar tu vivencial humano;
allí donde lloras desojado:
lagrimas maldiciendo lo profano.
allí abajo en las raíces vegetantes,
donde queda, lo olvidado lo sagrado,
vengo a llamarte desde mi inconciente,
buscado tus colores florecientes.
te llamo con violines encendidos
buscando luz y mis querubines
porque, nunca nunca de mi te has ido
te busco porque llore, tu negra
sombra que se alejaba
hasta perderte distanciado y en penumbra.
vengo a buscar tu vivencial humano;
allí donde lloras desojado:
lagrimas maldiciendo lo profano.
allí abajo en las raíces vegetantes,
donde queda, lo olvidado lo sagrado,
vengo a llamarte desde mi inconciente,
buscado tus colores florecientes.
te llamo con violines encendidos
buscando luz y mis querubines
porque, nunca nunca de mi te has ido
te busco porque llore, tu negra
sombra que se alejaba
hasta perderte distanciado y en penumbra.