Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Allá en la noche vencida,
donde el sol aparece descansando sus rayos
en tu figura que duerme,
yo te miro, te contemplo
pues es hermoso tu paisaje de Alma dormida.
La silueta de las sombras
empieza a pasar desapercibida,
mientras cantan las piedras rodantes
de tu vida y la mía,
que acarician los sones de esa música,
que día a día me inspiras,
mientras dibujo,
en lienzos de ilusiones compartidas.
Me gusta retirar, tus rizos inquietos,
acariciar tu carita, hijito querido,
rodear tu espacio con sumo mimo.
¡Cuánto has crecido!
Tu hombría ya es patente,
tus modos son adultos
pero sigues siendo mi niño
y por muchos años que pasen,
en la intimidad somos aun ,
primerizos que crecen en sueños y en vigilias
Tu creces y yo menguo,
Así es la vida
Tus rizos rubios
Se han tornado en negros,
mi pelo, rojizo
se han vestido de blanco
Rosario de Cuenca Esteban
donde el sol aparece descansando sus rayos
en tu figura que duerme,
yo te miro, te contemplo
pues es hermoso tu paisaje de Alma dormida.
La silueta de las sombras
empieza a pasar desapercibida,
mientras cantan las piedras rodantes
de tu vida y la mía,
que acarician los sones de esa música,
que día a día me inspiras,
mientras dibujo,
en lienzos de ilusiones compartidas.
Me gusta retirar, tus rizos inquietos,
acariciar tu carita, hijito querido,
rodear tu espacio con sumo mimo.
¡Cuánto has crecido!
Tu hombría ya es patente,
tus modos son adultos
pero sigues siendo mi niño
y por muchos años que pasen,
en la intimidad somos aun ,
primerizos que crecen en sueños y en vigilias
Tu creces y yo menguo,
Así es la vida
Tus rizos rubios
Se han tornado en negros,
mi pelo, rojizo
se han vestido de blanco
Rosario de Cuenca Esteban
Última edición: