Gabriel_saia
Poeta recién llegado
Salgo de mi nihilismo
y caigo profundamente
en aquel triste abismo,
en el cual no debería creer.
Pero quien iba a imaginar,
que a mi cuarto un alma vacía,
todos los benditos días,
iría a ingresar...
Salgo al patio a distraerme,
vuelvo para no perderme.
Pretendo parecer tranquilo,
mientras mi sensatez pende de un hilo
y mis proyectos están en tus manos,
y espero algún día verlos cumplidos.
Imparables son los deseos,
e imparable es el sufrimiento
si siento que te miento
y no lo puedo evitar.
¡Qué increíble que eres!
Diría quien no me conoce.
Que fácil se descose
el pensamiento de hoy.
Solo por sentirse distinto,
solamente por querer algo mejor.
Entro al cuarto devuelta,
quizás el alma ya no esté.
En la mesa nos dejó una nota,
en rara escritura mencionaba
"calma que tu cuerpo tiene alma
Y, a veces, hasta conoce el perdón".
Gabriel A. Saia
y caigo profundamente
en aquel triste abismo,
en el cual no debería creer.
Pero quien iba a imaginar,
que a mi cuarto un alma vacía,
todos los benditos días,
iría a ingresar...
Salgo al patio a distraerme,
vuelvo para no perderme.
Pretendo parecer tranquilo,
mientras mi sensatez pende de un hilo
y mis proyectos están en tus manos,
y espero algún día verlos cumplidos.
Imparables son los deseos,
e imparable es el sufrimiento
si siento que te miento
y no lo puedo evitar.
¡Qué increíble que eres!
Diría quien no me conoce.
Que fácil se descose
el pensamiento de hoy.
Solo por sentirse distinto,
solamente por querer algo mejor.
Entro al cuarto devuelta,
quizás el alma ya no esté.
En la mesa nos dejó una nota,
en rara escritura mencionaba
"calma que tu cuerpo tiene alma
Y, a veces, hasta conoce el perdón".
Gabriel A. Saia