DavidJs.
Poeta recién llegado
No llega el alma
hasta donde alcanza la sangre
que lubrica el polvo,
aunque ambas salgan
por la herida que hizo el odio.
Quizás solo hasta el sol maldito
que quema el iris de un cadáver
y oscureció en desdicha su destino
y su flácida piel.
Porque esa mirada inaudita
entrega mas
que los que aun podemos ver
lo que lubrica el polvo
y esta debajo de nuestros pies.
Como es que un cadáver
persigue su alma con la mirada
cuando huye de el
y los que estamos vivos
seguimos resbalando
con la sangre que nos persigue
y no queremos ver.
hasta donde alcanza la sangre
que lubrica el polvo,
aunque ambas salgan
por la herida que hizo el odio.
Quizás solo hasta el sol maldito
que quema el iris de un cadáver
y oscureció en desdicha su destino
y su flácida piel.
Porque esa mirada inaudita
entrega mas
que los que aun podemos ver
lo que lubrica el polvo
y esta debajo de nuestros pies.
Como es que un cadáver
persigue su alma con la mirada
cuando huye de el
y los que estamos vivos
seguimos resbalando
con la sangre que nos persigue
y no queremos ver.