sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alma herida en sus circunstancias
que se quedaba en las palabras
cuando su voz dormía
y sus paisajes lloraban
de ver a los besos separar
a sus palabras,
en cada orilla de su triste melodía
se acentuaba su imagen
llenada de flores
que se enterraban en un manantial
y de ahí salía su luz
en un alma herida
que caía en el tiempo
que dejaba su lado
de mensajes
que desviaban a las lágrimas
en un corazón con melodías
que lloraban por su luz
y por su mirada
que caía en la voz del adiós
se describía su perdida huella
hasta que se derramaba en su sangre
en la voz que se deshacía
hasta el adiós de su mirada
se quedaba en las lágrimas
del compás que oraba
desde los pensamientos
que se desvanecían en la imagen
su olor se quedaba oculto
bajo las sabanas de la muerte
se quedaba en las manos
su último discurso
en las llamada soledad
que quedaba a gritos
en su último túnel
antes de irse llorando
en sus palabras
hasta quedar sin vida
sus letras se hacían alas
de ángel
y volaba en su tristeza
mientras que veía
sus momentos en sus recuerdos
hasta tener sus últimas palabras
que decían yo quiero ser
la esperanza de las vidas
que se dicen que juntan a sus bellas flores
antes de que caigan marchitas en su soledad.
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