Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy un poema escrito sin sonidos ni lenguaje,
la amada de nadie que se aflige por la rosa rota
y la orquídea que duerme quieta
en el jarrón de sepulturas frías.
Aquella que una vez fue laberinto
y ambiguo su camino
hizo señas para que la esperaran.
Me escribieron con veinte años y más
para que fuera parecida a una estrella,
pero mi bonita llegó inquieta
de la noche a la mañana.
¡Alma mía que soy presa!
del poema que amo
sin sonidos
ni pieza.
la amada de nadie que se aflige por la rosa rota
y la orquídea que duerme quieta
en el jarrón de sepulturas frías.
Aquella que una vez fue laberinto
y ambiguo su camino
hizo señas para que la esperaran.
Me escribieron con veinte años y más
para que fuera parecida a una estrella,
pero mi bonita llegó inquieta
de la noche a la mañana.
¡Alma mía que soy presa!
del poema que amo
sin sonidos
ni pieza.