Viendo a mi alma arribar,
cayendo, desde el oscuro cielo,
viene, sin dejar de llorar,
iluminada por estrellas de hielo.
Llegó a mostrarme apresurada,
con su tormenta sin canción,
la nieve, que robó a su amada,
y que muere, en sus manos de ración.
Desde su bolsillo descosido,
junto a recuerdos en el fondo,
cae un pequeño copo dormido,
y sin saber su sueño, lo escondo.
Por temor al sol, que juega,
con su rayo descuidado,
mi sombra no le niega,
un abrazo a el y a su pasado.
Cuando despierte conmigo,
será río, con agua de llanto,
y me dirá, si a mi alma sigo...
y por que ella, vino sin canto!
cayendo, desde el oscuro cielo,
viene, sin dejar de llorar,
iluminada por estrellas de hielo.
Llegó a mostrarme apresurada,
con su tormenta sin canción,
la nieve, que robó a su amada,
y que muere, en sus manos de ración.
Desde su bolsillo descosido,
junto a recuerdos en el fondo,
cae un pequeño copo dormido,
y sin saber su sueño, lo escondo.
Por temor al sol, que juega,
con su rayo descuidado,
mi sombra no le niega,
un abrazo a el y a su pasado.
Cuando despierte conmigo,
será río, con agua de llanto,
y me dirá, si a mi alma sigo...
y por que ella, vino sin canto!