lucianoquilmes
Poeta asiduo al portal
La noche
brutal filo,
sombrio manto bajante.
Un dasabrigo
rutinario sobre su cuerpo
a contra viento.
Giroscopio en las entrañas ,
la nevisca desecha y la soledad,
escaparate abrumador.
Pensö , que ya no había desahogo,
Ni zona iluminada en ese corazón quebrado.
Ni siquiera tréboles de cuatro hojas.
Solo caprichos,
caprichos de amor.
Margaritas no me quiere querer.
Miro el espejo de la noche
duplicando el cielo estrellado
en los charcos.
Sintió el aroma a fosforo,
el silencio del ardor
Y pensó en el.
Lo partio en mil detalles.
Lloro sin lagrimas
Como ninguna vez.
Es que seca el alma , ya no llora,
no hace mas que morir y morir.
brutal filo,
sombrio manto bajante.
Un dasabrigo
rutinario sobre su cuerpo
a contra viento.
Giroscopio en las entrañas ,
la nevisca desecha y la soledad,
escaparate abrumador.
Pensö , que ya no había desahogo,
Ni zona iluminada en ese corazón quebrado.
Ni siquiera tréboles de cuatro hojas.
Solo caprichos,
caprichos de amor.
Margaritas no me quiere querer.
Miro el espejo de la noche
duplicando el cielo estrellado
en los charcos.
Sintió el aroma a fosforo,
el silencio del ardor
Y pensó en el.
Lo partio en mil detalles.
Lloro sin lagrimas
Como ninguna vez.
Es que seca el alma , ya no llora,
no hace mas que morir y morir.