sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alma sin tiempo,
cielo en sombra,
lágrimas,
se ahogan,
se ensombran.
Caen miradas,
se ensombran.
Sus cielos a los infiernos,
se ahogan.
Caen las miradas,
encharcan,
que tristes recuerdos,
no oyen,
así es como todo se altera,
tristes son los recuerdos,
borran ya sus te quieros,
curvados sueños,
no miran,
se estancan,
por eso el cielo se esconde,
se va y no vuelve,
desapareciendo su luz,
no hay sorpresa,
adiós a su nombre,
ya no hay estrellas,
agotados los besos,
se rompen sus lazos,
ya no hay te amos,
así su alma y sus cuentos
están apagados,
no hay lectura,
han caído de su memoria,
sin su beso no hay poema,
sin lágrimas,
no se encienden sus pestañas,
hay que triste,
sin su alma de hada,
que sus noches son robadas,
pero antes son contadas.