sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Almas de leche
seducidas en el resurgir de un amor
que vuela en el brillo de los ojos de los sueños
que se acentúa en el corazón de un brillante espíritu de la luna
que se hace como una película de cine de cinco estrellas
que se hace en el beso de un girasol
que se bebe en el beso de una mirada leal
bajo el baño de la muerte
en el corazón del alma del amor
en el coliseo del sol
en el norte de un imperio de luz
de llamas de vapor
cosidas en el corazón de la luna
en el estrellato de una pupila color carne
y en el apellido de una voz
que se encuentra en la mirada de un arte
cuando los besos pululan en las montañas
entre su imaginada razón de suspiros de la luna llena
y el corazón del lobo feroz
las almas de leche escritas en letras
y la razón de ser real
como un sueño hecho universo
en el ecosistema de la voz del mundo
desnuda esta la pasión
empleada en corazón del recuerdo
el corazón del rey de la vida
en el desayuno del golpe de voz
en cada lágrima estrellada contra las luciérnagas
así como perdido el sol por el carril de la palabra
pero el amor hacia esa chica que se parecía a la leche
es así cuando seducido en un vaso de cristal
al otro lado del charco fantasma
y abrí los ojos y grite por las venas
entre amor de llamas de vapor
de arte puro
de amor el cielo y la tierra
en el girasol del mundo
en el estrellato
de todo
de las galaxias de leche
del amor sin especular
la lágrima animada
el arte de la arcilla que arde en tus sabanas
es así cuando mira la voz del puente del mundo
es como se describe la letra amar
como se funde el respeto de la llama
la voz del cielo en la tierra
como canta la margarita con la palabra
como se despide la luna con el sol
pero las almas de leche se descosen en escenas de mundos
que luchan por el amor de una mujer
estrellada en una telaraña de leche
de amor
de fusión
de arte
y locura
así hasta amanecer
y volver a enseñar que el arte es para los poetas
que viven de la casta de sus letras
de cada mundo
originado
de volúmenes intensos
de palabras que no son peligrosas
de amaneceres
que siguen en el mundillo de mundos de llamadas de vapor y de arte de palabras de ardor
y en plenos gemidos de la luna con el aplastante sol
es como las almas de leche
se descosen en la luz de la suerte
de las estrellas
hasta el más allá de su vapor espiritual.