ALMAS ENCADENADAS
Dunkles_gotisches
&
Máximo
Caminamos sobre la sangre de este mundo corroído
por la avaricia, el odio, la incomprensión
Caminamos entre el dolor punzante
que talla los pies de aquel errante.
Nos sumergimos en una ilusión, en la irrealidad,
cegamos nuestras mentes para no ver el homicidio a nuestra libertad.
Cada paso hacia la realidad trae pedazos de la verdad,
cruel y certera, que ata tus manos para no actuar.
Abrimos nuestros oídos a efímeras promesas,
mientras tantos dan su vida por un ideal.
Esperamos ansiosos la verdadera libertad
¿Por qué seguir encadenados?
¿Por qué no conseguir la paz?
Decae la mirada del luchador.
¿Por qué rendirnos a los pies del sistema?
¿Por qué engañarnos y pensar que todo cambiará?
¿Por qué dejar sueltos a los genocidas que sembraron tantas penas
y que golpearon nuestros sueños hasta sangrar?
Son tantas preguntas sin respuesta.
El hombre no las responde (se niega).
Estamos condenados a vivir un suicidio de conciencias
Un grito de penas y culpas.
Estamos condenados a callar por nuestras vidas.
Dunkles_gotisches
&
Máximo
Caminamos sobre la sangre de este mundo corroído
por la avaricia, el odio, la incomprensión
Caminamos entre el dolor punzante
que talla los pies de aquel errante.
Nos sumergimos en una ilusión, en la irrealidad,
cegamos nuestras mentes para no ver el homicidio a nuestra libertad.
Cada paso hacia la realidad trae pedazos de la verdad,
cruel y certera, que ata tus manos para no actuar.
Abrimos nuestros oídos a efímeras promesas,
mientras tantos dan su vida por un ideal.
Esperamos ansiosos la verdadera libertad
¿Por qué seguir encadenados?
¿Por qué no conseguir la paz?
Decae la mirada del luchador.
¿Por qué rendirnos a los pies del sistema?
¿Por qué engañarnos y pensar que todo cambiará?
¿Por qué dejar sueltos a los genocidas que sembraron tantas penas
y que golpearon nuestros sueños hasta sangrar?
Son tantas preguntas sin respuesta.
El hombre no las responde (se niega).
Estamos condenados a vivir un suicidio de conciencias
Un grito de penas y culpas.
Estamos condenados a callar por nuestras vidas.