Déjame entrar en tu mundo
lleno de sombras y luces,
de princesas de sangres azules
y besos que ralentizan segundos.
El fuego de tu interior alimenta
las cenizas de una antigua pasión
que, retenidas en su monótona prisión
a mi frágil cuerpo atormentan.
Permite que me separe del cuerpo
sólo un momento,
para elevarme hasta el concierto
que impulsan los mismos cielos,
o con infinito agrado pagaré el precio
que me lleve en sedas al infierno.
Desconectar la mente y el alma
para fundirse con todo,
para dejar de ser humano, un poco,
para entender mejor la nada,
para comprender una efímera eternidad
escondida en tus besos de la verdad.
lleno de sombras y luces,
de princesas de sangres azules
y besos que ralentizan segundos.
El fuego de tu interior alimenta
las cenizas de una antigua pasión
que, retenidas en su monótona prisión
a mi frágil cuerpo atormentan.
Permite que me separe del cuerpo
sólo un momento,
para elevarme hasta el concierto
que impulsan los mismos cielos,
o con infinito agrado pagaré el precio
que me lleve en sedas al infierno.
Desconectar la mente y el alma
para fundirse con todo,
para dejar de ser humano, un poco,
para entender mejor la nada,
para comprender una efímera eternidad
escondida en tus besos de la verdad.