Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Alma que acaricias el invento
discurres y animas
caminos de esperanzas
encuentros te consagran
al pacto culmine del amor.
Intento optimista mi opción
sacio mi sed en la espera
ancla sosiego de mi voz.
Alma gemela soy parte de ti
germino en tus entrañas
trasluces al resplandor de tu aura
lo vivo mas allá de la pasión.
Un día cualquiera crucé tu umbral
desde entonces la vida es palpitar
apareados a la luz del sol y sus sombras
lo hice tocado por la magia del azar.
Nunca supe dónde me encontraba
no sé sí era el trance de la luna
no sé sí tal vez era el trance del sol?
Pero por ahí merodeabas tú
pulpa de mis frutos
luz compañía
reflejaban tus ojos
tus encantos y recados
eco silente en mi interior.
Desde entonces
sonríe mi alma agradecida
desde entonces
contigo pan y amor.
Siempre supe que existías
una y mil veces te busqué
hoy el tiempo sabe dónde estabas
en mi alma acurrucada te encontré.
Eres fuente espíritu de unión
cautivo en tu gen espejo
consigo tu esplendor
asientas mis sentidos
regalas comprensión.
Brindo por coexistir la misma tierra
aventurados a nuestro alcance
y al pulsar de nuestra imaginación.
Brindo por ti
brindo por mi
y en el altar de nosotros
brindo por nuestro inigualable querer
por esa felicidad que motivas
también por cada letra que nos une
admirados en el verbo puro del amar.
Saludo al sinfín del mañana
atesoro el presente en su quehacer.
Brindo por nuestro sino
por la razón de la sin razón
más allá de nuestro temple
y del todo en conjunción.
Brindo porque la vida nos premia
en el aquí y en el ahora
más aún por las almas gemelas
que perduren para siempre
en su silencio sepulcral.
discurres y animas
caminos de esperanzas
encuentros te consagran
al pacto culmine del amor.
Intento optimista mi opción
sacio mi sed en la espera
ancla sosiego de mi voz.
Alma gemela soy parte de ti
germino en tus entrañas
trasluces al resplandor de tu aura
lo vivo mas allá de la pasión.
Un día cualquiera crucé tu umbral
desde entonces la vida es palpitar
apareados a la luz del sol y sus sombras
lo hice tocado por la magia del azar.
Nunca supe dónde me encontraba
no sé sí era el trance de la luna
no sé sí tal vez era el trance del sol?
Pero por ahí merodeabas tú
pulpa de mis frutos
luz compañía
reflejaban tus ojos
tus encantos y recados
eco silente en mi interior.
Desde entonces
sonríe mi alma agradecida
desde entonces
contigo pan y amor.
Siempre supe que existías
una y mil veces te busqué
hoy el tiempo sabe dónde estabas
en mi alma acurrucada te encontré.
Eres fuente espíritu de unión
cautivo en tu gen espejo
consigo tu esplendor
asientas mis sentidos
regalas comprensión.
Brindo por coexistir la misma tierra
aventurados a nuestro alcance
y al pulsar de nuestra imaginación.
Brindo por ti
brindo por mi
y en el altar de nosotros
brindo por nuestro inigualable querer
por esa felicidad que motivas
también por cada letra que nos une
admirados en el verbo puro del amar.
Saludo al sinfín del mañana
atesoro el presente en su quehacer.
Brindo por nuestro sino
por la razón de la sin razón
más allá de nuestro temple
y del todo en conjunción.
Brindo porque la vida nos premia
en el aquí y en el ahora
más aún por las almas gemelas
que perduren para siempre
en su silencio sepulcral.
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