El Hijo de la Luz
Poeta recién llegado
Lejos tus manos, lejos tu voz, mas cerca te siento, amor entre los dos, la luna nos mira con su luz de plata, testigo silente de nuestra innata trata.
El sol nos calienta con su ardiente pasión, un lazo invisible de eterna conexión, las estrellas brillan, constelaciones de sueños que juntos tejemos, sin importar los empeños.
Un mismo sentimiento, un latir compartido, aunque lejos estemos, jamás divididos, en cada amanecer, en cada anochecer, nuestros corazones se logran ver.
La distancia es solo un efímero velo, que no puede ocultar nuestro amor, bajo el mismo cielo somos almas gemelas, unidos por siempre, como estrellas en un eterno anochecer.
El sol nos calienta con su ardiente pasión, un lazo invisible de eterna conexión, las estrellas brillan, constelaciones de sueños que juntos tejemos, sin importar los empeños.
Un mismo sentimiento, un latir compartido, aunque lejos estemos, jamás divididos, en cada amanecer, en cada anochecer, nuestros corazones se logran ver.
La distancia es solo un efímero velo, que no puede ocultar nuestro amor, bajo el mismo cielo somos almas gemelas, unidos por siempre, como estrellas en un eterno anochecer.