Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Almas sin temor
Cómo quisiera comprender tu quiz
que unas me huele cantándome así:
Que te huelo el limón no por lo cítrico,
que te huelo por el ácido mítico,
ya te huelo por ser yo la nariz,
ya te huelo y la saliva es desliz,
si me hueles no me tengas cariz
por leerme y no dejar tu tapiz.
Te voy a regalar azules cielos
que sean tu collar de luz divina,
que ya sabrás que azules son los sueños,
y yo no sé si azul es la marina.
También pondré un altar en alto suelo
para poderte ver desde la cima,
como corres detrás de mil anhelos
y no hubo cielo digno de tu estima.
Es mi regalo la razón de fondo
que cubren mares del azul nativo,
no sé que tiene tu color celeste,
que me suben altares cuando escondo,
el alma amiga temporal agreste
que llega en esa paz y no te vivo.
Más me vale padecer por ti
para que sepas cuánto te quise,
y si no sabes lo que es sufrir,
que tú me comprendas no me viste,
que el más valer me hace morir,
saber que estabas, y tú te fuiste.
Lo presentí desde el principio
y aún así no pude yo
dejar de lado un artificio,
que daba luz... también amor.
Ya no hay culpable en esta tarde
porque un mañana no es mejor,
si no se envainan las espadas
forjando el alma sin temor.
Cómo quisiera comprender tu quiz
que unas me huele cantándome así:
Que te huelo el limón no por lo cítrico,
que te huelo por el ácido mítico,
ya te huelo por ser yo la nariz,
ya te huelo y la saliva es desliz,
si me hueles no me tengas cariz
por leerme y no dejar tu tapiz.
Te voy a regalar azules cielos
que sean tu collar de luz divina,
que ya sabrás que azules son los sueños,
y yo no sé si azul es la marina.
También pondré un altar en alto suelo
para poderte ver desde la cima,
como corres detrás de mil anhelos
y no hubo cielo digno de tu estima.
Es mi regalo la razón de fondo
que cubren mares del azul nativo,
no sé que tiene tu color celeste,
que me suben altares cuando escondo,
el alma amiga temporal agreste
que llega en esa paz y no te vivo.
Más me vale padecer por ti
para que sepas cuánto te quise,
y si no sabes lo que es sufrir,
que tú me comprendas no me viste,
que el más valer me hace morir,
saber que estabas, y tú te fuiste.
Lo presentí desde el principio
y aún así no pude yo
dejar de lado un artificio,
que daba luz... también amor.
Ya no hay culpable en esta tarde
porque un mañana no es mejor,
si no se envainan las espadas
forjando el alma sin temor.
Última edición: