Huesos
Poeta recién llegado
La sed de los labios cuando están despellejados,
ansió poder probar un poco de su engaño,
arrancando mordiendo y deseando,
por que no se vaya,
por que se quede a mi lado.
Como una historia sin final,
como un portal sin un umbral,
cuando veo mi soledad y mi riqueza,
cuando veo mi popularidad y mi pobreza.
Cuando me encuentro a mi mismo,
sobrio y borracho, valiente y cobarde,
cuando ni si quiera encuentro que hacer
con este cuerpo despreciable
con mi piel arrugada y con mis labios desangrados,
cuando por fin logro encontrar el éxtasis,
siento como tengo ganas, de cantar y de llorar
para así poder gritar.
En el pasado y en el presente cuando te vi desnuda,
tu cuerpo no fue hermoso, fue una pesadilla
Aquellas caderas rotas y aquellos brazos colgando,
así eres, así fuiste y así siempre serás;
Como el perro callejero,
como la vieja prostituta,
como una zorra y sus cigarrillos,
como el alcohol y el vino.
No puedo tocarte, me das asco vieja repugnante.
-Igual, solo quiero cogerte- Así es, no me importas.
Mi cuerpo esta viejo
-Oh Casanova has muerto-
Sin embargo me frustro, entre tu cuerpo
en tu pobreza, en tus pechos caídos y tu entre pierna,
en aquel momento justo en el que somos uno solo,
en el orgasmo y el dolor, como siempre mi perdición.
Un mundo sin igual, donde solo existe la piedad.
Tan solo busco ayuda, un punto blanco en la obscuridad
y ahí estas tu, perra, como una gran diva
-Quita esa sonrisa, maldita cínica-
Con grandes porciones de egocentrismo
y con la mirada perdida.
-Y te crees la diosa del amor- Que tan perdida estas.
En el espejo no encuentro más que mi reflejo,
de un pobre diablo, de un Casanova regocijado
las caricias del ayer y el orgasmo del pasado
vienen siendo penas que llevo conmigo arrastrando...
-Y sin igual me quedo aquí- Como aquellos días en los que te cogí.
Nunca suplicaré, pues bestia soy y siempre seré,
por que vosotros debéis entender, que soy un ser...
un ser sin piel, un ser que yace en la locura
del amor de una puta, de una gran y despreciable puta.
ansió poder probar un poco de su engaño,
arrancando mordiendo y deseando,
por que no se vaya,
por que se quede a mi lado.
Como una historia sin final,
como un portal sin un umbral,
cuando veo mi soledad y mi riqueza,
cuando veo mi popularidad y mi pobreza.
Cuando me encuentro a mi mismo,
sobrio y borracho, valiente y cobarde,
cuando ni si quiera encuentro que hacer
con este cuerpo despreciable
con mi piel arrugada y con mis labios desangrados,
cuando por fin logro encontrar el éxtasis,
siento como tengo ganas, de cantar y de llorar
para así poder gritar.
En el pasado y en el presente cuando te vi desnuda,
tu cuerpo no fue hermoso, fue una pesadilla
Aquellas caderas rotas y aquellos brazos colgando,
así eres, así fuiste y así siempre serás;
Como el perro callejero,
como la vieja prostituta,
como una zorra y sus cigarrillos,
como el alcohol y el vino.
No puedo tocarte, me das asco vieja repugnante.
-Igual, solo quiero cogerte- Así es, no me importas.
Mi cuerpo esta viejo
-Oh Casanova has muerto-
Sin embargo me frustro, entre tu cuerpo
en tu pobreza, en tus pechos caídos y tu entre pierna,
en aquel momento justo en el que somos uno solo,
en el orgasmo y el dolor, como siempre mi perdición.
Un mundo sin igual, donde solo existe la piedad.
Tan solo busco ayuda, un punto blanco en la obscuridad
y ahí estas tu, perra, como una gran diva
-Quita esa sonrisa, maldita cínica-
Con grandes porciones de egocentrismo
y con la mirada perdida.
-Y te crees la diosa del amor- Que tan perdida estas.
En el espejo no encuentro más que mi reflejo,
de un pobre diablo, de un Casanova regocijado
las caricias del ayer y el orgasmo del pasado
vienen siendo penas que llevo conmigo arrastrando...
-Y sin igual me quedo aquí- Como aquellos días en los que te cogí.
Nunca suplicaré, pues bestia soy y siempre seré,
por que vosotros debéis entender, que soy un ser...
un ser sin piel, un ser que yace en la locura
del amor de una puta, de una gran y despreciable puta.