ANA MAR MORENO PEREZ
Poeta adicto al portal
Altibajos
Unas veces arriba ¡y otras muchas abajo!
¡otras veces muy feliz!... y otras veces triste
ocasiones en que la angustia
me vuelve su prisionera ¿el motivo?...
No lo sé ¡desesperanza puede ser!,
¿desamor tal vez?, ¿o soledad que enclaustra?,
¡y agobia como pesada loza!
¡Mar en revuelta se vuelve mi calma!
la marea emocional altera mis sentidos,
huracán de emociones nubla mi razón,
¡y el dolor hace presa de mi corazón!....
Marejada de emociones, ¡mar en picada!,
¡como frágil barcaza me siento prisionera!,
entre nubarrones de pensamientos negros;
y tormenta que aniquila las ilusiones.
Y así como otras tantas veces, ¡voy por la vida!
luchando y venciendo a mi gran rival,
la monotonía ¡para ser libre, libre como
el viento y la alegría!... cuando anida
en el alma la ilusión
Pero soy feliz cuando la calma llega
y ya pasada la tormenta, la brisa del
amor, acaricia mi rostro y como delicada
pluma, ¡se posa en mi corazón!...
¡Y vuelvo a ser feliz!, feliz como la idea
se queda corta,
¡feliz como el pensamiento, que cruza
el infinito y no tiene fin!
Ana María Moreno
Unas veces arriba ¡y otras muchas abajo!
¡otras veces muy feliz!... y otras veces triste
ocasiones en que la angustia
me vuelve su prisionera ¿el motivo?...
No lo sé ¡desesperanza puede ser!,
¿desamor tal vez?, ¿o soledad que enclaustra?,
¡y agobia como pesada loza!
¡Mar en revuelta se vuelve mi calma!
la marea emocional altera mis sentidos,
huracán de emociones nubla mi razón,
¡y el dolor hace presa de mi corazón!....
Marejada de emociones, ¡mar en picada!,
¡como frágil barcaza me siento prisionera!,
entre nubarrones de pensamientos negros;
y tormenta que aniquila las ilusiones.
Y así como otras tantas veces, ¡voy por la vida!
luchando y venciendo a mi gran rival,
la monotonía ¡para ser libre, libre como
el viento y la alegría!... cuando anida
en el alma la ilusión
Pero soy feliz cuando la calma llega
y ya pasada la tormenta, la brisa del
amor, acaricia mi rostro y como delicada
pluma, ¡se posa en mi corazón!...
¡Y vuelvo a ser feliz!, feliz como la idea
se queda corta,
¡feliz como el pensamiento, que cruza
el infinito y no tiene fin!
Ana María Moreno
::::
::