Alto en mí sueño.
El destino me detiene la vida
y te despierta
te despierta para que sobre mi mar
camines
dejando atrás
esas sonrisas cómplices del encuentro
al borde del horizonte preparado.
Inclinarte debes
estirar tus brazos fuera del mundo
y en la cabellera del sol
enredar tus dedos.
El destino pretende
que tires fuerte, muy fuerte
quiere que en tu corazón
vestido de azul
amanezca yo.