Y con ese ascensor hacia el cielo,
y esos submarinos sumergidos en los crucigramas,
y con esos autobuses hacia las ilusiones…
y con los amigos de la radio,
y los vientecillos más cálidos de las canciones….
Y la imaginación, moviendo montañas…
las palomitas y los cines, nuestro pecho de caramelo,
y esos osos cómicos del barrio…
y esos encuentros, y esas esperas,
por esas alturas selváticas.