Salvador Pliego
Poeta veterano en el portal
Alturas
Desde una cima, y presas del tiempo,
rugen polvosas vetas de Urano,
lujuriosas calcitas como de ornato,
sílabas verdes vocalizando,
miles de plumas al sur besando,
tórridas gemas desenterrando.
Ruge el sonido y ahí, en la altura,
tocan los besos mieles de encanto.
Fugan, cayendo, cientos de estrellas.
La noche prende su oído al canto.
Amo el silencio púrpura y dulce:
la noche intacta ya pincelada,
los rojos labios allá en su espacio,
las luces de astros mirando abajo,
los ojos tuyos acá en mis manos.
Llevan un cielo, todo cargado,
de las cascadas que van soplando,
de hambrientos picos que van rezando;
los ojos tuyos allá en lo alto.
Del cielo bajan como goteando,
como regando, como curando,
los ojos tuyos que van volando.
Amo el sonido que ofrece un rayo,
que va y sonríe y cae en la mano.
Allá en lo alto tus ojos mudos,
los ojos tuyos atravesando,
los ojos limpios que van sembrando,
los ojos de aire abanicando,
los ojos diurnos arrebolando,
los ojos claros que van piscando.
¡Ah!... Allá en la altura,
allá en el risco,
en lo lejano,
cuando los abro
los ojos tuyos se van volando.
Nievan la arena toda de blanco.
Salan la espuma con oro y llanto.
Llueven, refrescan y van al suelo
junto a las piñas que van cortando.
Miran sedientos planeando al lado.
Los ojos tuyos
Allá en la altura,
allá en el risco,
cuando los abro
los ojos tuyos se van volando.
Claros del cielo, lirios flotando,
aves tejidas, nidos preñando,
por ver tus ojos amaneciendo,
por ver aquellos de azul vistiendo,
al ser calandrias posando y viendo,
cuando el sonido va respirando
sus notas de alas y adormeciendo,
cuando suspiran al verse juntas
esas miradas reverdeciendo.
Allá en la altura,
allá en el risco,
los ojos tuyos, desde mis manos,
desde mis ojos,
desde mis labios,
desde mi pecho,
cuando los abro se van volando.
Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com
Salvador Pliego
Desde una cima, y presas del tiempo,
rugen polvosas vetas de Urano,
lujuriosas calcitas como de ornato,
sílabas verdes vocalizando,
miles de plumas al sur besando,
tórridas gemas desenterrando.
Ruge el sonido y ahí, en la altura,
tocan los besos mieles de encanto.
Fugan, cayendo, cientos de estrellas.
La noche prende su oído al canto.
Amo el silencio púrpura y dulce:
la noche intacta ya pincelada,
los rojos labios allá en su espacio,
las luces de astros mirando abajo,
los ojos tuyos acá en mis manos.
Llevan un cielo, todo cargado,
de las cascadas que van soplando,
de hambrientos picos que van rezando;
los ojos tuyos allá en lo alto.
Del cielo bajan como goteando,
como regando, como curando,
los ojos tuyos que van volando.
Amo el sonido que ofrece un rayo,
que va y sonríe y cae en la mano.
Allá en lo alto tus ojos mudos,
los ojos tuyos atravesando,
los ojos limpios que van sembrando,
los ojos de aire abanicando,
los ojos diurnos arrebolando,
los ojos claros que van piscando.
¡Ah!... Allá en la altura,
allá en el risco,
en lo lejano,
cuando los abro
los ojos tuyos se van volando.
Nievan la arena toda de blanco.
Salan la espuma con oro y llanto.
Llueven, refrescan y van al suelo
junto a las piñas que van cortando.
Miran sedientos planeando al lado.
Los ojos tuyos
Allá en la altura,
allá en el risco,
cuando los abro
los ojos tuyos se van volando.
Claros del cielo, lirios flotando,
aves tejidas, nidos preñando,
por ver tus ojos amaneciendo,
por ver aquellos de azul vistiendo,
al ser calandrias posando y viendo,
cuando el sonido va respirando
sus notas de alas y adormeciendo,
cuando suspiran al verse juntas
esas miradas reverdeciendo.
Allá en la altura,
allá en el risco,
los ojos tuyos, desde mis manos,
desde mis ojos,
desde mis labios,
desde mi pecho,
cuando los abro se van volando.
Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com
Salvador Pliego
[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/PlanetEarthForever.mp3[/musica]
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