Carolina adrian
Poeta asiduo al portal
La soledad me tomó de la mano
mientras la locura examino mi cuerpo,
extrañas ya no son las sensaciones
si no el delirio de este verso.
mientras la locura examino mi cuerpo,
extrañas ya no son las sensaciones
si no el delirio de este verso.
Miro indignada hacia la oscuridad
me revuelcan las almas
y me gritan sin siquiera recordar
que soy su condena y su maldita soledad.
me revuelcan las almas
y me gritan sin siquiera recordar
que soy su condena y su maldita soledad.
Esta noche se vuelve mi destino
golpeo las paredes
y me daño sin sentido
la sangre corre
extasiada,
tal vez manipulada.
golpeo las paredes
y me daño sin sentido
la sangre corre
extasiada,
tal vez manipulada.
Acostada la luz parece
un poco desgastada
no veo mi reflejo
y los gritos se destinan en silencio.
un poco desgastada
no veo mi reflejo
y los gritos se destinan en silencio.
Los ruidos no gozan de talentos
no me asustan
ni me ayudan,
desagrado a los movimientos
volteo sin remordimientos,
mato las ilusiones
y me vuelvo negro.
no me asustan
ni me ayudan,
desagrado a los movimientos
volteo sin remordimientos,
mato las ilusiones
y me vuelvo negro.
Ángel que caza en demencia
me recuerda lo bello
que es tu cadera
incendiemos las razones
y construyamos un mar se sensaciones.
me recuerda lo bello
que es tu cadera
incendiemos las razones
y construyamos un mar se sensaciones.
Última edición: