Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué conduces mi carne
hasta lo profundo de mis huesos?
¿Por qué atizas el fuego
pretendiendo devorarme?
Mírame a los ojos y no seas cobarde.
Limpia las lágrimas derramadas en instantes
y déjate volar de regreso a mí.
¡Que importa un día más o un día menos
si tengo que esperar para contemplarte!
Ceñirme a ti en raudales blancos de pétalos caídos.
De allí fui levantada por la brisa cálida esta mañana.
A punto estuve de desboronarme.
Ahorrare mis fuerzas para cuando te vea.
Ocultare mi desesperanza
para no ser presa de sus tramas.
Le silbare al ocaso para que el dulce remanso
alcance a decir que te deseo.
Y si tengo que suplicar lo haré.
Pretendiendo que tu mano enjugue
la lágrima que por ti brote.
... después a la mañana desperté
mientras soñaba que te estaba amando.
Para darme cuenta de una vez
que solo te estaba alucinando.
hasta lo profundo de mis huesos?
¿Por qué atizas el fuego
pretendiendo devorarme?
Mírame a los ojos y no seas cobarde.
Limpia las lágrimas derramadas en instantes
y déjate volar de regreso a mí.
¡Que importa un día más o un día menos
si tengo que esperar para contemplarte!
Ceñirme a ti en raudales blancos de pétalos caídos.
De allí fui levantada por la brisa cálida esta mañana.
A punto estuve de desboronarme.
Ahorrare mis fuerzas para cuando te vea.
Ocultare mi desesperanza
para no ser presa de sus tramas.
Le silbare al ocaso para que el dulce remanso
alcance a decir que te deseo.
Y si tengo que suplicar lo haré.
Pretendiendo que tu mano enjugue
la lágrima que por ti brote.
... después a la mañana desperté
mientras soñaba que te estaba amando.
Para darme cuenta de una vez
que solo te estaba alucinando.
::