José Dionicio Benaventa
Poeta recién llegado
ALUD DE DESPEDIDA.
Te he visto a lo lejos,
muy cerca de mis ansias.
Tu escandalosa belleza
funde irremediablemente
la miel de mis caprichos.
Prendada tu inerme dulzura
en la etérea fragancia,
abriga desnudo mi pensamiento
en el vergel florido
de lo sublime.
Posa mi inclemente delirio,
en la cobardía de la noche,
en el acorazado letargo
de las codicias perdidas,
en lo vulnerable de mi antojo,
en la llamarada de no sentirte,
en el reloj sin horas
que agobian mi destino.
Atribulada en la desidia,
queda soñolienta
mi alma desalmada.
Disputa mi memoria
entre lo real y lo soñado,
entre lo virtual y lo alcanzado
entre lo avariento y lo menguado.
He sido insistente en lo menudo,
en mirarte, en pensarte,
en brindar mi sonrisa
como indulgente rito,
de quien espera impaciente
su alud de despedida
en el cadalso frío
de mis ambiciones.
José Dionicio Benaventa Mirabal (El Poeta)