Ricardo Realpe
Poeta recién llegado
Ama, amada mía
Amate a ti misma, y amaras
la vida misma.
No desprecies el amor, ni le reprimas,
por vuestro dolor no te deprimas
Odia, pero ama ese odio.
No te refugies entre el arrullo melancólico.
Ama amada mía y
olvida el miedo;
es lo único que te pido.
Como las aves dejan su nido
para buscar uno habitad mejor,
así; aléjate de tu refugio denominado dolor,
ve; vuela libre hacia un nuevo amor
que mora en la felicidad de tu interior.
Amate a ti misma, y amaras
la vida misma.
No desprecies el amor, ni le reprimas,
por vuestro dolor no te deprimas
Odia, pero ama ese odio.
No te refugies entre el arrullo melancólico.
Ama amada mía y
olvida el miedo;
es lo único que te pido.
Como las aves dejan su nido
para buscar uno habitad mejor,
así; aléjate de tu refugio denominado dolor,
ve; vuela libre hacia un nuevo amor
que mora en la felicidad de tu interior.