Hoy te vi, y la luz de tus ojos
me deslumbro las sendas de mi destino.
Hoy quiero vivir el pasado
y ver el umbral que te floreció.
Caí en la melodía de tu mirada,
y me sentí desnudo al
sentir tus tiernas manos
que recorrían por lo oscuro
de las entrañas de mi ser.
Eres suave y dulce
como la miel,
eres primavera añorada
del umbral de mi huerto.
Me gustan tus ojos
hermosos como la luna llena.
Me gusta tus labios dulces
como el fruto carnoso.
Me gusta tus manos
suave como los pétalos de una rosa.
Tentado mi olfato cae
al aroma de tus besos
y de los escombros salgo
cuando escucho tu bello versar.
Quiero sentir el roce
de mis manos con la oscura cascada
que embellece a tu rostro
y dormir tranquilo
en las manos de tus sueños.
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