Santos Fernández
Poeta recién llegado
Mujer,
rescatas en las horas
un recuerdo, una palabra,
midiendo un beso largo
a misivas que tarde llegan
con el temblor de los labios
al presentir lo que niegan.
No son vanas las caricias
que prodigo entre mis sueños
ni las tibias displicencias
por tu cuerpo tan ansiado
y loable es lo que Dios
puede hacer en su clemencia
al saberte idolatrada,
valiente y pura en mi ausencia.
Sea el amor que venero
un tributo a la distancia
y si, en noches de sereno,
sientes tú, febril demencia,
son ardores que al Lucero
he rogado en voz vehemente,
lleve con todo su esmero
hasta besarte la frente.
Santos Fernandez
Poemario Las Diosas Panchagas 
CEPECE-NC1611-p24-03/2008, Madrid
rescatas en las horas
un recuerdo, una palabra,
midiendo un beso largo
a misivas que tarde llegan
con el temblor de los labios
al presentir lo que niegan.
No son vanas las caricias
que prodigo entre mis sueños
ni las tibias displicencias
por tu cuerpo tan ansiado
y loable es lo que Dios
puede hacer en su clemencia
al saberte idolatrada,
valiente y pura en mi ausencia.
Sea el amor que venero
un tributo a la distancia
y si, en noches de sereno,
sientes tú, febril demencia,
son ardores que al Lucero
he rogado en voz vehemente,
lleve con todo su esmero
hasta besarte la frente.
Santos Fernandez
Poemario Las Diosas Panchagas 
CEPECE-NC1611-p24-03/2008, Madrid