LaURis
Amor Completo
Amor sin tiempo,
te vi aquella tarde entre esa brisa levantando mi falda
y las hojas cayendo como nieve en invierno,
sonreíste a mis espaldas y entre los pétalos rojos
de mis mejillas no pude evitar la dicha de reír contigo.
Agradezco a la vida la vergüenza del momento.
Quizá entre mi copada existencia no hubiese concurrido esa hora
donde las mariposas revoloteaban en este jardín de nervios
emanados de mi tímida mirada y tu cálida sonrisa.
Un café no hubiese bastado. Platicando de ti
y conociendo de mí, un nosotros entre las tazas dulces,
una tarde única donde tu alegría se conjugo con mi seriedad
y mis ansias con tus disimulos.
Mi amado caballero,
esa tarde alcé mi vuelo
no sé si un corazón deba echar de menos lo irreverente,
pero yo lo recuerdo, con nostalgia,
es que no había visto unos dientes tan blancos como nácar,
un perfume tan exquisito y la palabra "princesa"
dicha con propiedad y entusiasmo,
como ese beso robado de su intimidad
sobre el árbol recostado, alzando el vuelo esta falda
y bajándolas del cielo con sus manos.
Mi amado caballero
cuanto lo extraño, espero en una tarde de silencio
vuelva a pasearse por mis lados,
sonriente de mis desventuras
compartiendo sus calamidades,
no olvide que yo espero paciente su regreso,
prometo esta vez no correr,
acepto firmemente lo que incitan sus besos,
no quiero ser más la adolescente sin gracia;
es que mi amado caballero,
en sus manos anhelo convertirme en eterna mujer.
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