Qué lindo escribes Aisha, pero debo decirte que me impresiona un poco esa sumisión a un hombre. Comprendo que es parte de la magia de tu poesía, mostrar a un igual a un par: el hombre, como si fuera superior a una mujer.
En el terreno de la literatura todo vale y la realidad va por otra senda seguramente.
Besos:
Paloma.
Pues, le agradezco su comentario. Sin embargo, la realidad para mí es que en este caso (en mi propio caso) no es ''como si fuera''; lo es... El Hombre al que yo amo, es superior a mí en todo, no tanto por ser hombre sino por sus cualidades, sus conocimientos, su educación, su gran inteligencia, su valor como persona, y todo lo demás. Yo lo admiro y lo reverencio. Cuando me enamoro, la manera sumisa de amar es simplemente parte de mi naturaleza. Claro que no todas las mujeres sienten de esta forma, pero yo sí - y para mí, es algo bello y profundo, y fuerte. Además de inevitable. Porque en mi caso, ese es el síntoma inconfundible del amor... El momento en que deje de ver al Hombre como mi superior, es cuando ya no sienta nada por Él - y eso nunca va a suceder porque finalmente he encontrado al Hombre de mi vida... Después de toparme con hombres que no valían la pena, después de haber estado casada durante 4 años con un psicópata neurótico... Después de mucha soledad y muchos años sin que haya alguien en mi vida... Finalmente, he encontrado el verdadero Amor... ¡Es sólo que está tan lejos...! Y yo que tanto quisiera poder viajar por fin, cruzar el Atlántico para estar juntos... Es difícil, pero no imposible. Sigo hacia adelante con pasos lentos... Debo lograrlo...
No quiero entrar en polémicas, no quiero discutir más el lugar de la mujer en la relación de pareja. Sólo hablo por mí... A mí, me da gusto tratar al Hombre de mi vida como a un Ser Superior porque así lo percibo, así lo siento y me resulta muy natural, es parte de quien soy... Desde siempre... Desde que me acuerdo, me fascinaba leer libros o ver películas donde la mujer dependía completamente de la voluntad del hombre y el varón era quien mandaba. Me he ganado en poco tiempo la reputación de una mujer machista - pero a mí, no me importa, realmente. Lo único que sé, es que disfruto muchísimo amando al Hombre de esta forma... Eso es lo que quiero para mí, lo que necesito, lo que quiero atreverme a vivir...
No son solamente fantasías al estilo cincuenta sombras... Jejeje... ;-) También. Pero es más que eso... Porque aquí hay amor en alma, ante todo - y hay una auténtica devoción que yo siento hacia el Ser Amado... Lo quiero tanto así que le doy el respeto merecido y el lugar que le corresponde, de acuerdo con lo que hay en mi corazón y sentir... Le cedo todos los derechos sobre mí... Lo elevo por encima de todo y todos... Lo adoro... Lo venero... Lo amo intensamente, como nunca he amado a nadie...
Y tampóco he revelado estos anhelos a nadie antes de conocerlo a Él, quizás porque me daba vergüenza - pero luego supe que no soy la única oveja negra en el rebaño, que existen mujeres que sienten como yo, más o menos, en ciertos círculos sociales... Pero bueno...
Sólo quiero decir que a mí, nada me da más gusto que servir al Hombre que amo y ser completamente de Él, bajo su mando, a su merced, a su disposición... Existo para Él... Nada se compara con la enorme felicidad que siento cuando Él está contento y yo soy la causa... Me siento muy viva entonces... Más viva que nunca... Es el sentido de mi existencia, amarlo y servirle, siendo yo misma... Sencillamente... Una mujer sumisa, sí, pero sólo cuando hay amor - y no soy ni débil, ni estúpida. Tengo mis opiniones, pienso y siento, soy fuerte y valiente, pues la vida siempre ha sido dura conmigo y sin embargo, he resistido hasta ahora y voy a resistir mucho más y aguantar mucho más todavía... Todo por estar con mi Amado... Todo por Él...
¡Saludos!