Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Amados cristales de ausencía
Mientras el sol reflejabalas ultimas siluetas de luz
sus labios él besaba
al desenfreno apresurado de sus
intenciones de amarla,
mientras casi atardecía
y la luna se impacientaba,
por el amor que le tenia
y ella se alejaba.
Un diamante, un juramento,
una infelicidad, una separación
y un lo siento...
quebraste aquel corazón
en aquel mismo momento,
desde entonces odia los critales
que en su naturaleza han muerto.
Rencuentro; después de tanto tiempo,
comprendiste que te amaba
aquel ser que te entregaba el firmamento,
volvieron sus ojos a brillar
despues de resarcir lo sacrílegico,
rompieste los lazos de sangre
que dejaron de ser veneno,
fuieste dónde el parroco,
le confesaste tu pecado
un pecado que te ha amado,
un amor que volvio sediento
puso en tus manos los cristales,
la vida otra vez te sonrio
fijaste la fecha en los anales,
recuperaste eso que se perdio...
todo listo en las festividades
su rostro casi palidecio,
union, sacramento y testigos,
el acepto, los cristales y la comunión,
antes de todo eso los votos
que exaltaban digna unión.
El beso, las caricias,
la luna de miel, la dicha
del beso a flor de piel, las sonrizas,
los te quieros undomiel,
¿cuantas veces te sentiste amada?
¿cuantas veces más te amo él?...
Asi una tras otra las madrugas
las noches empapadas de sudor y gemidos,
los juegos eroticos despertabas,
para amarla en la aceleración de sus latidos.
Murio mientras sobre él descansaba
bajo sus llantos continuos,
de todo el amor que amara,
por aquello que vivió contigo.
Su felicidad siempre llevo con migo
bajo la lapida, los dos cristales,
de un amor enternecido,
estan juntos los sentimentales,
deseos de aquel sol y sus latidos,
cuando al entregarle el amor huyo
murio pero la pudo amar el ser sufrido,
ahora solo da gracias por haber nacido
aquel ser que amo, ama y seguira amando.
Dedicado a la Niña Búho....
Post-data. Gracias por el legado.