Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Así, como si acaso no te hubieses marchado,
así, como si el beso no terminara aún
y mi boca en tu boca saboreara tu prado
y yo soñara cielos de tu mirada azul.
Así, como si el grito de tu piel desoyera
el rubor de la mía, como si el miedo
de tu amor, de tus manos, de tu hoguera
consumiéndome toda, se llevara mi credo.
Y como si alejaras con tu pasión mis prisas,
todo mi cuerpo ansioso de tu sol y mi risa,
rompiéndome las horas, sin tiempo ni reloj.
Sin medir las distancias, sin las falsas camisas,
ámame así, la puerta que la cierre la brisa...
¡y que el mundo se quede...para nosotros dos!
así, como si el beso no terminara aún
y mi boca en tu boca saboreara tu prado
y yo soñara cielos de tu mirada azul.
Así, como si el grito de tu piel desoyera
el rubor de la mía, como si el miedo
de tu amor, de tus manos, de tu hoguera
consumiéndome toda, se llevara mi credo.
Y como si alejaras con tu pasión mis prisas,
todo mi cuerpo ansioso de tu sol y mi risa,
rompiéndome las horas, sin tiempo ni reloj.
Sin medir las distancias, sin las falsas camisas,
ámame así, la puerta que la cierre la brisa...
¡y que el mundo se quede...para nosotros dos!
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