Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Ámame cuando tú quieras.
No te pido relojes ni promesas con fecha de vencimiento.
Ámame cuando te tiemble el pecho,
cuando el silencio se vuelva insomnio,
cuando no sepas dónde dejar tanta ternura acumulada.
Ámame si un día te despierta mi nombre,
si entre taza y taza de café sientes que algo te falta
y ese algo soy yo.
Ámame sin estrategia,
como se ama el mar sin saber nadar
o como se lanzan los locos al abismo por una palabra.
Ámame a destiempo,
cuando ya nadie espere,
cuando los días se hayan vuelto costumbre y la costumbre no te sepa a nada.
Yo no tengo urgencia,
solo esta manera de quererte que me arde despacito, como si mi piel te escribiera y cada poro fuera una letra de tu nombre.
Ámame cuando tus manos ya no quieran buscar más cuerpos,
cuando descubras que el mío es refugio y no guerra.
Cuando mis defectos te sepan a hogar
y mis errores sean parte de tu mapa.
Ámame cuando ya no puedas huir,
no porque te retenga,
sino porque te encuentres.
Te diría que el amor es un asunto de dos cuerpos mal dormidos,
pero yo prefiero creer
que es un poema que se escribe sin puntos finales.
Ámame cuando tú quieras.
Pero cuando lo hagas…
hazlo completo.
Hazlo sin miedo.
Hazlo para quedarte.
No te pido relojes ni promesas con fecha de vencimiento.
Ámame cuando te tiemble el pecho,
cuando el silencio se vuelva insomnio,
cuando no sepas dónde dejar tanta ternura acumulada.
Ámame si un día te despierta mi nombre,
si entre taza y taza de café sientes que algo te falta
y ese algo soy yo.
Ámame sin estrategia,
como se ama el mar sin saber nadar
o como se lanzan los locos al abismo por una palabra.
Ámame a destiempo,
cuando ya nadie espere,
cuando los días se hayan vuelto costumbre y la costumbre no te sepa a nada.
Yo no tengo urgencia,
solo esta manera de quererte que me arde despacito, como si mi piel te escribiera y cada poro fuera una letra de tu nombre.
Ámame cuando tus manos ya no quieran buscar más cuerpos,
cuando descubras que el mío es refugio y no guerra.
Cuando mis defectos te sepan a hogar
y mis errores sean parte de tu mapa.
Ámame cuando ya no puedas huir,
no porque te retenga,
sino porque te encuentres.
Te diría que el amor es un asunto de dos cuerpos mal dormidos,
pero yo prefiero creer
que es un poema que se escribe sin puntos finales.
Ámame cuando tú quieras.
Pero cuando lo hagas…
hazlo completo.
Hazlo sin miedo.
Hazlo para quedarte.