frankaussill
Poeta adicto al portal
AMAME
Ámame como la brisa a los prados encantados,
como el viento a las nubes que peregrinan el mundo,
se infinitamente dueña de mis sueños desbordados,
acaba para siempre, este nomadismo absurdo.
Ámame de nuevo, como el sol a los trigales, y la luna a los lagos,
como el silencio a la noche, como el mendigo a la calle,
cuan si fueras un arroyo desafíante, llévame, arrastrame a tu lado;
arrúllame en tu alma, llevame en tus sueños, y en tu corazon atañame.
Se salvaje como el viento, cuando abandona la calma,
como un volcán que estremece las serranías y los suelos,
ámame con desespero infinito, y con el alma,
que en la mía ya te tengo, y en mi corazón te llevo.
Y te llevaré por siempre...
Ámame como la brisa a los prados encantados,
como el viento a las nubes que peregrinan el mundo,
se infinitamente dueña de mis sueños desbordados,
acaba para siempre, este nomadismo absurdo.
Ámame de nuevo, como el sol a los trigales, y la luna a los lagos,
como el silencio a la noche, como el mendigo a la calle,
cuan si fueras un arroyo desafíante, llévame, arrastrame a tu lado;
arrúllame en tu alma, llevame en tus sueños, y en tu corazon atañame.
Se salvaje como el viento, cuando abandona la calma,
como un volcán que estremece las serranías y los suelos,
ámame con desespero infinito, y con el alma,
que en la mía ya te tengo, y en mi corazón te llevo.
Y te llevaré por siempre...