JFelipe
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tan solo éramos dos extraños,
cuando comiéndonos a besos,
entre paradas y tropiezos,
subimos, lascivos, los peldaños.
Una a una fueron abriéndose las puertas.
Una a una fueron cayéndose las ropas.
Nos acercamos curiosos,
desnudos y sin nombre,
para descubrir los secretos,
de la mujer y el hombre.
Recorrimos nuestro cuerpo,
hasta agotar su camino
y allí donde lo perdimos,
tropezamos con el alma.
Sin engaños ni barreras,
no éramos más que dos niños,
queriendo que nos amaran.
cuando comiéndonos a besos,
entre paradas y tropiezos,
subimos, lascivos, los peldaños.
Una a una fueron abriéndose las puertas.
Una a una fueron cayéndose las ropas.
Nos acercamos curiosos,
desnudos y sin nombre,
para descubrir los secretos,
de la mujer y el hombre.
Recorrimos nuestro cuerpo,
hasta agotar su camino
y allí donde lo perdimos,
tropezamos con el alma.
Sin engaños ni barreras,
no éramos más que dos niños,
queriendo que nos amaran.
Última edición:
::...porque no puedo comentar más,me quedé muda, jajajjaa.