azucena_38
Poeta recién llegado
Creyendo que estas bajo un manzano,
vives a la sombra de una zarza
¡cuán poco te amas, amándole a él!
Amándole a él,
has olvidado el resplandor de una caricia
capaz de iluminar el universo estrellado,
dejando atrás tantas cosas
sólo migajas recibes.
¡cuán poco te amas, amándole a él!
Alrededor de tu rostro, brillan como cristales,
millones de lágrimas
y siento tu dolor
como un desgarro que se multiplica.
Sobrevives
como un fantasma oculto entre las sombras
que teme respirar lo real,
cubierta de cicatrices
profundas como el corazón del mar,
y vuelvo a repetir:
¡cuán poco te amas, amándole a él!
vives a la sombra de una zarza
¡cuán poco te amas, amándole a él!
Amándole a él,
has olvidado el resplandor de una caricia
capaz de iluminar el universo estrellado,
dejando atrás tantas cosas
sólo migajas recibes.
¡cuán poco te amas, amándole a él!
Alrededor de tu rostro, brillan como cristales,
millones de lágrimas
y siento tu dolor
como un desgarro que se multiplica.
Sobrevives
como un fantasma oculto entre las sombras
que teme respirar lo real,
cubierta de cicatrices
profundas como el corazón del mar,
y vuelvo a repetir:
¡cuán poco te amas, amándole a él!