Dedalo
Poeta recién llegado
Estás sentada ahí como si nada
Y aunque la nieve te toque, tú sigues tan cálida como el verano y
tan dulce como el caramelo áureo de los postres de antaño.
Y aunque la nieve te toque, tú sigues tan cálida como el verano y
tan dulce como el caramelo áureo de los postres de antaño.
Sigues ahí mirando al alba, mientras una aurora boreal se dibuja en tus ojos.
Sigues ahí, sentada como una montaña,
hace tantas horas que estás ahí,
pero es como si no estuvieras.
Sigues ahí, sentada como una montaña,
hace tantas horas que estás ahí,
pero es como si no estuvieras.
Mientras tanto te miro el rostro,
y juego con tú pelo de seda negra y brillante.
Mientras tanto te miro y en mis sueños te recuerdo.
Tú no me miras, sigues al horizonte con tus ojos.
y juego con tú pelo de seda negra y brillante.
Mientras tanto te miro y en mis sueños te recuerdo.
Tú no me miras, sigues al horizonte con tus ojos.
Yo descaradamente toco tu mejilla morena y te susurro unos versos descarnados
hijos de un amor loco e improvisado,
de un romance tierno como los copos de nieve que caen en mis brazos.
Y tus ojos no me miran, siguen al horizonte,
pero tus labios se abren en una hermosa y pequeña sonrisa.
hijos de un amor loco e improvisado,
de un romance tierno como los copos de nieve que caen en mis brazos.
Y tus ojos no me miran, siguen al horizonte,
pero tus labios se abren en una hermosa y pequeña sonrisa.
Al final, enternecido y mas enamorado,
acerco mis labios a tu oído, mientras tu recuestas tus mejillas
en una colina morena y suave que estaba junto a tu oído,
y te susurro cuanto te quiero.
acerco mis labios a tu oído, mientras tu recuestas tus mejillas
en una colina morena y suave que estaba junto a tu oído,
y te susurro cuanto te quiero.
Tu expandes tú sonrisa y por fin dejas de ver el horizonte,
como premiando mi persistencia me miras a los ojos,
cortas la distancia entre nosotros y...
como premiando mi persistencia me miras a los ojos,
cortas la distancia entre nosotros y...
Amanece.